SENDERISMO

Representa la opción más tranquila o menos exigente de cuantas nos ofrece la montaña, aunque no tiene porqué darse únicamente en este medio. Lo habitual es que el senderista se mueva por caminos bien marcados y señalizados; más allá de éstos, el senderista deberá ser más montañero, y tendrá que valerse de su experiencia y recursos para atravesar a veces aristas, pedreras o neveros sin indicaciones claras. Buena prueba de la pujanza alcanzada por estas actividades es la amplia red de senderos “GR” (gran recorrido, más de 50 km.) o “PR” (pequeño recorrido) desarrollada a lo largo de los últimos quince años a nivel internacional.

 

Qué es un sendero

Un sendero es un itinerario que ha sido diseñado de manera que, por caminos, pistas, senderos, etc., buscando los pasos más adecuados, por valles, collados, cordales, etc., se puedan visitar lugares considerados de interés paisajístico, cultural, turístico, histórico, social, etc.

 

Tipos de senderos

  • Senderos de Gran Recorrido (GR) (de más de 50 km.) (señalización en color blanco y rojo)

  • Senderos de Pequeño Recorrido (PR) (entre 10 y 50 km.) (señalización en color blanco y amarillo)

  • Senderos Locales (menos de 10 km.) (señalización en color blanco y verde)

  • Senderos Urbanos (circunscritos a un ámbito urbano) (señalización en color amarillo y rojo)

También hay VARIANTES, las cuales se inician en un punto de un sendero y vuelven a él en otro punto constituyendo alternativas al itinerario principal Los senderos pueden ser lineales o circulares.

 

Diferencias entre el Senderismo y el Trekking

La palabra “trekking” llegó a España como anglicismo a comienzos de los años ochenta, y su significado está relacionado con la acció de viajar o emigrar.(...)

A diferencia del senderismo en su sentido más estricto los recorridos de trekking pueden trasncurrir por terrenos más agrestes, variados y/o dificultosos. El “trekker” (...) estará no solamente muy bien entrenado, sino que además poseerá una sólida base de conocimientos. No obstante, la carencia de éstos últimos podrá ser compensada con la presencia de un guïa y/o agencia especializada (...) acerca de todo aquello que significa vivir y hacer deporte en la montaña.

Pero aún nos queda un tercer aspecto diferenciador: hablaremos de trekking cuando prologuemos la actividad durante varias jornadas seguidas, es decir, cuando las necesidades logísticas y de planificación van mucho más allá de una excrusión de uno o dos días.

En lo que a destinos respecta, aunque el empleo inicial del término trekking fue sólo para referirse a los viajes más calificados como exóticos o lejanos (Andes, Himalaya...), en la actualidad se consideran como tales muchos recorridos en los Alpes, Pirineos, Picos de Europa, etc..., siempre y cuando respondan a las características antes apuntadas y que los diferencian de las actividades de senderismo o excursionismo, Si bien a la hora de la verdad tenemos tendencia a utilizar indistintamente ambas acepciones, lo importante será tener claro cuándo una actividad por sus características exige de su practicante unos profundos conocimientos sobre lo que significa permanecer en la montaña. No en vano, la “Enciclopedia de la Montaña” define el término por extensión como “todo ejercicio de caminar cierto período de tiempo en la naturaleza; está implicito que sea en zona de montaña”. (...)

Hoy en día, ya no solo hacen trekking el montañero, alpinista o escalador, como medio para acercarse a su verdadero objetivo; ya son miles de personas no necesariamente vinculadas con anterioridad a los deportes de montaña las que cada año lo practican como un fin en sí mismo y en constante expansión. A pesar de todo, ¿hay que limitarse a disfrutar sólo con el mero hecho de caminar?. Pienso que no, que lo rodean otras motivaciones basadas en el descubrimento de nuevas sensaciones durante su práctica compartiendo experiencias con gentes distintas, tomándole el pulso al Planeta a través de la Naturaleza.

 

Referencias:

- http://www.euro-senders.com/web_cas/index.htm

- Colorado, J. (2006). Montañismo y trekking: Concepto y lugar en la evolución de los deportes de montaña.En Colorado, J. Montañismo y trekking: manual completo (3ª ed.) (17-20), Madrid: Ediciones Desnivel, S.L.

Consejos para la realización de Senderismo

 

El calzado, básico

El elemento básico para el senderismo es el calzado. Aunque cualquier calzado cómodo sirve para andar por un camino en buen estado durante un par de horas, si pretendemos hacerlo durante todo el día, considerando que en nuestra ruta encontraremos toda clase de terrenos, deberemos elegir un calzado más apropiado. La oferta del mercado es amplísima, aunque siempre habremos de optar por uno que agarre bien el tobillo. Para quien piensa adquirir calzado específico para senderismo, lo más conveniente es consultar con un experto que le asesore sobre los tejidos de última generación y sobre qué tipo de bota o zapatilla de trekking se adapta mejor a sus necesidades.

 

La mochila es también importante, aunque para salidas de un día no se precisa nada especial: algo de comida, una gorra, un teléfono móvil, un botiquín básico y ,según la época del año, una prenda de abrigo, gafas de sol y un impermeable. Por supuesto, no hay que olvidar el agua. Y si en el camino encontramos fuentes (de agua potable, ojo) conviene aprovecharlas para beber y llenar la cantimplora, nunca se sabe dónde hallaremos otra.

 

Hábitos elementales

Algunos resultan decisivos para que el primer contacto con el senderismo nos deje un buen recuerdo y nos anime a repetir la experiencia. Además de conocer teóricamente la ruta y estar bien equipado, hay que aprender a dosificarse. Por ejemplo, no debemos afrontar la subida a un monte del Pirineo sin haber asentado el hábito de andar (cuesta arriba) durante varias horas. En el senderismo deviene esencial no agotar las fuerzas y caminar relajado, por lo que no hay que frustrarse si al comienzo las piernas no responden y las pendientes se eternizan. Poco a poco se irá cogiendo resistencia y potencia. Tampoco hay que olvidar el calentamiento: el buen senderista sabe que antes y después de comenzar a andar hay que efectuar estiramientos para adecuar los músculos al esfuerzo.

 

Sortear los obstáculos

El senderismo no es un deporte extremo, pero requiere de una técnica superior a la del mero caminar. Lo primero que debemos aprender es a mantener la calma si surge algún problema. Y saldremos más fácilmente de las situaciones difíciles si no olvidamos el teléfono móvil, dejamos señalado a nuestra familia o amigos adónde nos dirigimos y si caminamos siempre acompañados. Para cruzar un río (sólo si la corriente no entraña peligro y la profundidad no supera la rodilla), se avanza de piedra en piedra con un pie detrás del otro, buscando el equilibrio dinámico. Al descender pendientes, hay que bajar mirando a la pendiente y clavando los talones a cada paso para guardar el equilibrio, y evitar las caídas o el rodar incontroladamente. También para las subidas hay truco: tomarlas con calma, con pasos cortos y caminando en zig-zag. Es preferible evitar las zonas de zarzas, arbustos espesos y matorrales, ya que salir de ellos puede resultar agotador e implicar que terminemos llenos de arañazos. Además, en estas zonas es más fácil perder la orientación. Si nos desorientamos y no encontramos la siguiente marca en una roca o árbol, tengamos en cuenta los puntos cardinales: el sol sale por el Este, se pone por el Oeste y está al Sur. Los musgos de los árboles proporcionan otra pista: indican el Norte. Si cae la niebla, una de las mas peligrosas dificultades que presenta la montaña, hay que descender hasta buscar un río y seguirlo, pues siempre nos llevará a una población. Si nos sorprende una tormenta eléctrica, evitemos los lugares altos, y habremos de deshacernos de los objetos de metal además de buscar un descampado para alejarse de los árboles. Si cae la noche, lo mejor es buscar un refugio entre los árboles y quedarse quieto hasta que amanezca.

 

Fuente: Consumer-eroski

 

Otros conocimientos útiles: http://www.trotamontes.org/conocimientos.htm